Un poco sobre mi historia y esta web

Mi nombre es Sonia, soy española y fui al infierno y de regreso por salvar mi matrimonio.

Descubrí, gracias a una terrible experiencia propia, que la terapia de pareja es la manera perfecta de acabar con tu matrimonio. A veces la respuesta es algo tan sencillo como encontrar el método ideal para ti y el amor de tu vida.

una foto en la que salimos mi marido y yo sonriendo
Esta soy yo junto a mi marido.

José, mi esposo, y yo llevábamos 15 años casados cuando empezaron los problemas. Al casarnos, decidimos no tener hijos pronto. Queríamos tener tiempo para nosotros, cumplir metas profesionales que ambos teníamos y durante un tiempo todo pareció irnos bien. Después llegaron los niños, y la vida se nos pasaba volando.

Incluso hablábamos de detener el tiempo para que Alejandro y Marta no crecieran tan rápido. Pareciera que caminaron tan solo un par de días después de nacer, y que aprendieron a hablar más rápido que otros niños.

Pero de la nada, nuestra vida matrimonial empezó a hundirse. Llegaron las discusiones, al principio por quien debía cuidar a los niños, quién debía limpiar, etc.

Después porque el dinero no parecía ser suficiente, hasta llegar a un momento en que no sabíamos ni porqué estábamos peleando. Por nada, y por todo al mismo tiempo.

Nuestros pequeños eran testigos de nuestros arranques. Y después de muchos llantos de Marta ante nuestras peleas, le rogué a José buscar terapia de pareja. Había sido muy devastador para mí escuchar a mi hijo mayor decirle a mi hija: “No pasa nada, Martita, sabes que siempre pelean, pero todo está bien.”

Nada estaba bien, y yo estaba dispuesta a todo por arreglarlo. Supuse que la terapia de pareja podría ayudarnos, pero desde el fondo de mi corazón te digo que eso convirtió un terrible matrimonio en un infierno insoportable.

No sé qué tipo de educación reciban los terapeutas (y si soy muy franca, dudo que reciban alguna) pero pareciera que ni siquiera saben qué es un matrimonio. Durante las sesiones, José y yo éramos enfrentados por nuestro terapeuta en un pobre intento de que llegáramos a un acuerdo.

Al llegar a casa, los acuerdos eran inútiles y las confrontaciones sin mediador sacudían la casa.

El divorcio comenzó a ser una opción, y a nuestro terapeuta no parecía importarle que una familia se estuviera partiendo en pedazos frente a sus ojos. Creí que ya no había ninguna esperanza, y que lo que comenzó como el día más bonito de mi vida se convertiría en un recuerdo triste.

Pero, la solución llegó a mí de la manera más insospechada. Como por obra de magia, me topé con un libro. Soy una mujer práctica, no muy fanática de la lectura fuera del periódico o las revistas. Pero algo dentro de mi corazón se sacudió cuando descubrí el libro Recuperar mi Matrimonio de Natalia Fernández.

Todas las semanas que empleamos en terapia de pareja nos causaron tantos problemas, que es increíble como en cuestión de días, José y yo volvimos a encontrarnos.

Es la guía más completa, la mejor ayuda que jamás encontrarás. Nos dio las pautas para conectarnos de nuevo, para recordar porqué nos habíamos casado en primer lugar.

Y una vez encarrilados, parecía destino cómo nos topamos con el método de Isabel Meyer. Aunque nuestros problemas parecían resueltos era importante para nosotros no regresar al infierno. Fue la solución para un mejor futuro.

Y hoy, con el corazón en la mano te digo que estoy contigo. Porque conozco tu tristeza, tu angustia y tu desesperación. Cree SalvarMatrimonio.org para ayudar a gente que, como yo, perdió el rumbo de su matrimonio.

Te ayudaré a recuperar tu camino y el de tu pareja, porque sé que si estás aquí es porque estás dispuesto a todo.

Gracias por permitirme ayudarte. Sonia