Estos son los libros que me ayudaron a restaurar mi matrimonio

Este sitio Web nació de la intención de ayudar a matrimonios que estén pasando por problemas y situaciones difíciles. Y esta intención no sería nada si no tomo en cuenta los libros que permitieron que yo lograra salvar mi propio matrimonio.

Todo lo que yo he vivido lo estoy poniendo a tu disposición, porque creo que puede hacer una diferencia.

Y las siguientes recomendaciones, las hago desde el corazón. Las hago desde la firme convicción de que un matrimonio se hace todos los días, y a todos nos llegan días malos. La clave está en saber enfrentarlos juntos.

Aunque existen muchas personas en el mundo que disfruta de la lectura, yo nunca fui de ese tipo de personas. Los admiro, pero si he de ser honesta jamás pude ser como ellos. Si te sientes identificado, sabrás a qué me refiero.

Me gustan algunas secciones del periódico y disfruto de las revistas que hablan sobre música y películas. Pero de ahí a que voluntariamente yo tome un libro… bueno, la cuestión es que era algo muy improbable.

¿Por qué cambio esto? Porque después de mover cielo, mar y tierra para solucionar lo mejor que me había pasado en la vida, nada había funcionado. Si no es tu primera vez en esta Web, sabrás de mi fallida experiencia con la terapia de pareja.

La desesperación y la frustración que sentía por mi matrimonio fue lo que me llevó a buscar en todos lados por una respuesta.

portada del libro recuperar mi matrimonio
Portada del libro.

El primero de mis salvadores fue “Recuperar mi Matrimonio” de Natalia Fernández.

Cuando encontré este libro, yo había tocado fondo. Mi vida era una sucesión de días que yo pasaba desesperanzada. Deje de sentirme a gusto en mi propia casa y sé que a mi esposo le ocurría lo mismo, porque cada vez llegaba más tarde. Nuestros hijos pequeños crecían en un ambiente tenso e incluso cruel.

José y yo sólo hablábamos para discutir, o en caso contrario, no hablábamos en absoluto, comíamos separados y aunque dormíamos en la misma cama, nunca al mismo tiempo.

Pasamos de ser uno, a ser dos agujeros negros chocan entre sí constantemente, devorando todo a su paso.

Lo primero que la autora me enseño fue a no tener miedo y a mantener la esperanza. Esto parecerá poco, pero es muy cierto que una vez que has dejado de confiar en la existencia de un milagro, este milagro se aleja cada vez más.

Una vez que logré recuperar parte de mis ganas de vivir (no exagero, la situación era insoportable) pude hacer algo que Natalia llama enfrentar la situación.

Esto implica no huir, no encerrarse en uno mismo. Implica ver cuál es el problema exacto y buscar la solución más completa. Lo anterior no siempre significa que será la solución más fácil.

Pero, si fuera sencillo no se llamaría matrimonio.

Contrario a lo que nuestro terapeuta solía decirnos, no se trataba de hacer disculpas interminables. Este libro nos permitió saber que nuestros problemas eran lejanía, distanciamiento y que tristemente, cada uno se había encerrado en sí mismo, olvidando que había más participantes de la familia y del matrimonio.

Recuperar tu vida marital no significa ganar por ganar, sino ganar en equipo con tu pareja.

Una vez que nos empezamos a dirigir al camino de arreglar nuestros problemas, encontré otra muy buena herramienta.

portada del libro salva tu matrimonio para siempre
Portada del libro.

El camino es difícil, y no es nada si no contamos con transporte decente. Para mí, este transporte fue el método “Salva tu Matrimonio Para Siempre de Isabel Meyer.

Buscar palabras rebuscadas y discursos elaborados no hace de un matrimonio inestable algo funcional. Simplemente los problemas se revuelven más e incluso olvidamos quiénes somos en el camino.

Este método no es así. No hay palabrería inútil, es conciso y sumamente acertado.

Suele decirse que la elegancia auténtica está en la verdadera sencillez. Y después de pasar por este método, estoy sumamente de acuerdo.

Este método es Paso a Paso. Permite que, según las características únicas de cada matrimonio, podamos ir logrando objetivos juntos, que de otra forma hubieran sido imposibles.

Primero, hay que conocerse y reconocerse como pareja. Usar un espejo y ver cuál es la raíz de sus males en ese momento.

Puede ser que tú y tu pareja hayan caído en el Silencio, en huir constantemente y reprimirse sus opiniones.

En otros casos ocurre algo parecido a La ley del Hielo, que implica no querer ver a los problemas ni a la pareja misma.

O incluso que haya Faltas de Respeto, donde la violencia verbal se ha convertido en algo cotidiano. También están los matrimonios donde sólo vemos el vaso medio vacío y Nos concentramos en lo negativo.

Por último, están las Creencias erróneas donde quiero que mi pareja me lea el pensamiento.

Una vez que sabes en qué categoría cabe tu situación, existen “tareas” diseñadas para que tu relación de pareja poco a poco recupere su antiguo brillo.

Estos libros fueron la clave de la salvación de mi matrimonio así que no dudes. Si caen, levántense juntos.

Y suscríbete, para recibir artículos adicionales e información que te permitirá escapar de la rutina y las recaídas.

Con mi mejor deseo, Sonia