¿Sirven las terapias de pareja?

La respuesta a la pregunta anterior suele ser un rotundo no. Excepto para algunos pocos afortunados, este tipo de medida para recuperar el matrimonio es un rotundo fracaso. Y en algunos casos, hasta se siente como si te pusiera la soga al cuello.

En España y en otros muchos lugares, la terapia de pareja puede llegar a ser poco común. Sólo se sugiere en casos donde la pareja pelea demasiado o han sufrido una gran pérdida.

Pero para los pocos valientes que nos atrevemos a intentarlo, las expectativas distan demasiado de lo que realmente logramos. Nuestras metas son demasiado altas para las herramientas tan ineficaces que la terapia brinda. La mitad de las parejas que acude a terapia de pareja termina divorciándose. ¡Y los terapeutas aun así ganan dinero!

siluetas de una pareja discutiendoSacrificas tu dinero, tu tiempo, tu esfuerzo y todo lo que tienes sin obtener absolutamente ningún beneficio ni ayuda. A cambio recibes vacío, o incluso más discusiones.

Aunque claro, existen algunas cosas que puedes hacer para que la terapia de pareja no sea el tiro de gracia de tu matrimonio.

natalia fernández
Natalia Fernández, autora del libro.

Ya he mencionado que el libro de Natalia Fernández (Recuperar mi Matrimonio) fue una verdadera salvación para mí y mi esposo, José. Y es que, a diferencia de la terapia de pareja, la autora sabe qué es y qué no es el matrimonio.

¿Estás seguro o segura de que tu terapeuta lo sabe?

Muchas veces el problema inicia en que los terapeutas están como peces en el agua, es decir, muy lejos de lo que conocen y pueden manejar.

La mayoría de los terapeutas han sido educados en la terapia individual. La terapia de pareja suele ser una especialidad aparte, con un campo de acción amplio en sí mismo. La primera formación que reciben es de trato uno con uno, en donde la persona lucha contra sí mismo y sus demonios internos.

Las técnicas que utilizan están diseñadas para sacar a flote todo lo que no te deja crecer, pero cuando se trata de una pareja estás técnicas son ineficaces. ¿Por qué? Cuando te enfrentas a tu espejo, es necesario ser sumamente fuerte y honesto.

Pero cuando se trata de dos personas, enfrentarse y ser brutalmente francos solamente aumenta las discusiones y la distancia.

Hay razones por las que dentro de los matrimonios siempre pensamos lo que decimos, y tratamos de aligerar las cosas. ¿Te imaginas diciéndole a tu pareja todo lo que pasa por tu mente tal cual se te ocurre? Claro que no.

Y no es porque nos guste mentir, sino porque siempre hay que encontrar la mejor manera de decir lo que pensamos.

Y lo anterior es una de las principales técnicas que se sugieren. Cuando José y yo empezamos a obedecer esas recomendaciones, llegamos a lastimarnos demasiado.

El solía decirme que creía que me preocupaba exageradamente, e incluso llegó a llamarme “menopáusica” a pesar de tener treinta y seis años.

Yo le expresaba tanto resentimiento en cada error, por pequeño que fuera. Si olvidaba lavar el auto, si dejaba la ropa sucia tirada, solía hacer un drama.

Ahora sé que el sentía que yo quería un esposo perfecto, mientras que yo vivía temiendo estar envejeciendo prematuramente.

Si quieres que el dinero y el tiempo que emplees en terapia de pareja sean efectivos, encuentra un terapeuta que esté entrenado para lidiar con parejas en problemas.

No hay vergüenza en pedir ayuda. Es algo tan simple como ir al médico. Pero recuerda que no porque le haya funcionado a alguien más quiere decir que te funcionará a ti y tu pareja.

A una compañera de trabajo la terapia de pareja le resolvió sus problemas maritales, mientras ella y su marido pasaban por el duelo de perder a uno de sus hijos a causa del cáncer.

¡Pero no todas las parejas son iguales!

No todas viven la misma vida, de la misma forma.

La dinámica entre José y yo fue de una buena comunicación a poca comunicación, pasando por comunicación nula, finalmente llegando a ser enemigos que dormían en la misma cama.

Tarde mucho tiempo en darme cuenta de que nuestro terapeuta estaba haciendo más daño de lo que estaba ayudando.

Poco más de la mitad de las parejas que asisten a terapia, se divorcian. Y esto no es coincidencia. Mi esposo y yo estuvimos muy cerca de convertirnos en esa estadística. Recordar las citas que tuvimos con el abogado mientras lo considerábamos aún me da pesadillas.

¿Cómo fue que encontramos la solución?

Abriendo los ojos y dándome cuenta de que yo era la verdadera experta en mi matrimonio. Cayó de mis ojos una venda y por fin vi la luz, gracias a que en Recuperar mi Matrimonio aprendí que debíamos enfrentar todo en equipo.

En ningún momento se trata de rogar, sacrificarnos o cambiar por nuestra pareja. Simplemente se trata de ser responsables, conscientes y estar dispuestos a todo por nuestro matrimonio.

El tortuoso camino por el que yo pasé es lo que me trajo hoy aquí, para que a ti no te ocurra lo mismo.

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isabel meyer
Isabel Meyer, autora del libro.

Gracias a lo que he pasado, también estoy en el deber de recomendarte el método de Isabel Meyer para Salvar tu Matrimonio. Fue una de mis ayudas más grandes para recuperar la confianza dentro de mi vida conyugal.

Te ayudará a identificar las conductas tóxicas que tu o tu pareja suelan emplear en lugar de enfrentar sus problemas.

Este método incluye tareas “Paso a paso”. Con caja objetivo que logres, verás que sientes cómo tu vida mejora y el vínculo con tu pareja se repara.

Mi matrimonio fue salvado y hoy puedo contarte que mis hijos ya no tienen que irse a la cama al son de mis peleas con mi marido. José y yo ya no nos dejamos engañar por pensamientos negativos, y buscamos comunicarnos de manera positiva, siempre reconociendo lo que queremos y lo que buscamos.

Recuerda que todo irá bien, los problemas no son eternos.

Deseándote siempre lo mejor, Sonia.